martes, 28 de febrero de 2012

11


 Noches de 40 grados
envolvieron todo mi cuerpo
a 6 días de la tragedia.

 La madrugada sacudida
entre lámparas de lava
poca fuerza en mis rodillas.

 Un frío crepitando
subiendo desde las sábanas
por mis piernas.

 Cada pequeño sueño
fue una tormenta de hierros
y metales retorcidos.

 Helados como mi fiebre.

 Y ahí me encontraba
cada vez que cerraba los ojos
pedía por tu alma y 50 más.

 Estaba mareada, aturdida
en el medio de tanto amor
que dejaste acá.

 Volví a ese lugar
intermitentemente
sin conocerlos...no pude soltarlos.

 Me dolió el cuerpo
te lloré en mi garganta
en toda la noche
no paró de llover.

No hay comentarios:

Publicar un comentario